El Titanic “insumergible” chocó con un iceberg y se hundió en menos de tres horas llevándose consigo más de 1500 vidas.
A la vista del primer vigía, el bloque de hielo era solo una sombra que se superponía sobre una noche estrellada y de mar en calma.
Se estima que bajo la punta visible de un iceberg hay hasta un 90 % de superficie oculta.
Edward Smith, experimentado capitán, ignoraba el bloque de casi 200.000 toneladas que hundiría definitivamente al “insumergible” y tuvo una actitud dubitativa desde el choque.
La historia del Titanic puso en boga el estudio de los icebergs y transformó las reglas de seguridad marítima.
Los riesgos psicosociales ponen en peligro a las organizaciones empresariales.
La transformación hacia la salud por el trabajo no tiene por qué ser titánica si se hace con sentido común, con sentido psicosocial.
El trabajo es un iceberg.
La punta representa el trabajo prescrito, los procesos y procedimientos (psicopolítica). La parte sumergida del iceberg representa el trabajo real, la parte «no escrita», intuitiva, experiencial, cooperativa, a veces informal.
Es la actividad del trabajo real, lo que se realiza concretamente: las tareas y objetivos efectivamente seguidos por el trabajador, los modos operatorios y las estrategias puestas en obra, las herramientas y los recursos efectivamente utilizados, los colegas solicitados. La psicodinámica del trabajo.
Liderar es navegar, a veces a contracorriente, conscientes de la cara oculta del iceberg. Con brújula, mucho mejor. Por ello, he concebido un método para ayudar a los líderes a sortear el fracaso integrando la realidad del trabajo vivo en la organización del trabajo.
Considero esenciales 3 reflexiones sobre el análisis del trabajo a través del denominado Método del Triple Diario, que desgrano en mis programas de coaching y mentoring para directivos comprometidos con el placer en el trabajo y la salud de sus colaboradores.
1. El rendimiento y la perdurabilidad de las empresas es directamente proporcional a la satisfacción de las expectativas de sus trabajadores.
2. Los procesos y los procedimientos (el trabajo prescrito) no deben ser la preocupación principal, sino la capacidad de actualización de estos a partir del análisis del trabajo real de la propia empresa.
3. El análisis del trabajo real genera confianza, estimula la controversia, un sentimiento de dominio de la esencia del trabajo, lo que induce confianza y optimismo en los demás.
El trabajo es un iceberg.
